Reforma contributiva busca alivio fiscal para la clase media en Puerto Rico
- PLANILLEOPR

- Jan 13
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La gobernadora Jenniffer González Colón envió a la Legislatura la segunda fase de la reforma contributiva, una propuesta dirigida a reducir la carga fiscal de la clase media trabajadora durante el actual ciclo de radicación de planillas, que culmina en abril.
La iniciativa busca atender una de las principales preocupaciones de miles de contribuyentes: el alto costo contributivo que enfrentan familias y trabajadores en Puerto Rico. Según el Ejecutivo, esta nueva etapa del plan pretende ofrecer un sistema más justo, simple y competitivo, que permita a los ciudadanos retener una mayor parte de sus ingresos.
Cambios clave de la segunda fase de la reforma contributiva
La segunda fase introduce modificaciones significativas al sistema contributivo vigente. Entre las más importantes se encuentra la duplicación de la deducción por dependiente, que aumenta de $2,500 a $5,000, un cambio que impacta directamente a los hogares con hijos u otras personas a cargo.
Además, se reducen las tasas contributivas aplicables a la clase media trabajadora. La tasa máxima de 33 % quedará reservada exclusivamente para ingresos mayores de $150,000 anuales, lo que limita su aplicación a los sectores de mayores ingresos.
Otro elemento central de la propuesta es la simplificación del sistema contributivo. La eliminación de reglas complejas busca facilitar el cumplimiento, reducir errores y disminuir los costos administrativos tanto para los contribuyentes como para el gobierno. A esto se suma un enfoque en el ahorro del gasto público, lo que, según la administración, permite bajar contribuciones sin afectar servicios esenciales.

Ejemplos concretos de ahorro para los contribuyentes
Para ilustrar el impacto real de la reforma contributiva, el Ejecutivo presentó varios escenarios que reflejan el ahorro proyectado para distintos perfiles de trabajadores.
Un técnico de servicio soltero, con un dependiente y un ingreso anual de $23,768, que actualmente paga $565 en contribuciones, experimentaría un ahorro de $399 bajo la nueva estructura contributiva.
En otro caso, una secretaria casada que radica planilla por separado, con tres dependientes y un ingreso de $32,139, paga hoy $1,023. Con la reforma, su ahorro ascendería a $505.
Por su parte, un trabajador social casado, con un dependiente y un ingreso de $55,370, que actualmente paga $4,161 en impuestos, se beneficiaría con un ahorro estimado de $1,206.
Estos ejemplos reflejan el enfoque de la reforma en aliviar la carga fiscal de la clase media, uno de los sectores más afectados por el sistema contributivo actual.
Un sistema más justo para la clase trabajadora
De acuerdo con la gobernadora, miles de puertorriqueños que trabajan duro pagan hoy una de las contribuciones sobre ingresos más altas de Estados Unidos. Para la administración, esta realidad resulta injusta y contraproducente para el desarrollo económico del país.
La reforma contributiva busca cambiar ese panorama mediante un sistema más simple, con menor carga para la clase media y mayor apoyo a las familias. El objetivo es devolverle a la gente el fruto de su esfuerzo, fomentar la competitividad y avanzar con responsabilidad fiscal.
La primera fase ya está en vigor
Esta segunda etapa se suma a una primera fase de la reforma contributiva que ya está en efecto. Dicha fase consta de 10 leyes vigentes, de un total de 14 proyectos enviados previamente a la Legislatura, que actualmente benefician a diversos sectores de la población.
Con ambas fases, la administración plantea una transformación progresiva del sistema contributivo, diseñada para generar resultados a corto y mediano plazo.
Reforma contributiva acompañada por 18 medidas legislativas
Junto con la segunda fase de la reforma contributiva, la gobernadora remitió a la Legislatura un paquete de 18 medidas adicionales. Estos proyectos serán radicados tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, y abarcan áreas sociales, administrativas, de seguridad y de derechos civiles.
Entre las iniciativas se incluyen propuestas para fortalecer la atención a víctimas de violencia doméstica, actualizar marcos legales, reforzar medidas anticorrupción, ampliar programas juveniles y realizar ajustes al Código Civil y a diversas leyes administrativas.
También se destacan resoluciones para designar espacios y facilidades públicas con nombres de figuras relevantes, así como medidas dirigidas a mejorar la protección de adultos mayores, víctimas de trata humana y menores de edad.

Una agenda amplia con impacto económico y social
El envío simultáneo de la reforma contributiva y de este paquete legislativo refleja una agenda gubernamental amplia, que combina alivio fiscal con cambios estructurales en áreas sociales y administrativas.
Mientras la reforma contributiva apunta directamente a mejorar el poder adquisitivo de la clase media, las medidas adicionales buscan fortalecer la protección social, modernizar el gobierno y promover mayor equidad y transparencia.
Conclusión
La segunda fase de la reforma contributiva representa un paso decisivo en la política fiscal de Puerto Rico. La propuesta promete menos carga contributiva, un sistema más sencillo y ahorros reales para miles de familias trabajadoras.
Ahora, el análisis y la discusión pasan a manos de la Legislatura. El resultado final definirá el alcance de una reforma que, según el Ejecutivo, tiene como meta principal que a la clase trabajadora “le sobre más dinero” al final del año.
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